“En Ciencias de la Salud la gente puede morir si los procedimientos fallan”

Ciencias de la Salud Texto:

José Ángel Rodríguez, profesor titular de Enfermería de la Universidad de La Laguna y presidente del Colegio de Enfermeros de Santa Cruz de Tenerife,  habla a PERIODISMO ULL sobre la evolución de una profesión que cumple 40 años como formación universitaria. En la entrevista explica cuál es la situación actual de la enseñanza y la importancia de que se mantenga el modelo de preparación enfermera con el que se ha formado a los estudiantes hasta hoy.

¿Cuál es el escenario de la enfermería, hoy, en la Universidad de La Laguna? “Hay una situación de crisis, en el modelo formativo, en el campo específico de las prácticas clínicas, de atención especializada y de atención primaria. El aprendizaje de los futuros profesionales tiene como último fin dar una atención sanitaria de alta calidad a los pacientes. Una persona que se pone en manos de un enfermero en España se entrega a un experto de la rama que le tiene que garantizar calidad y seguridad clínica”.

¿Esas prácticas qué les proporcionan a los enfermos? “Les aseguran que, en un alto porcentaje, no van a tener más iatrogenia, ni daño periférico por el cuidado recibido. Esto es que el paciente no sufrirá perjuicios por inexperiencia o falta de habilidad”.

¿Eso cómo se consigue? “Cuando se llega a la práctica clínica con un alto nivel de experiencia.  Solo se logra a base de trabajar en el puesto de forma repetitiva y tener unas destrezas muy bien formuladas. Todo esto requiere de un profesor, profesional de la rama, que supervise la acción del alumnado”.

¿Cómo funciona el modelo enfermero de formación? “Sigue un modelo de formación teórico-práctico universitario. Es un patrón en el que los estudiantes, primero se forman en la rutina de actividades, simulándolas en robots de representación  humana o con modelos plásticos que se utilizan para el aprendizaje de la valoración y la realización de procedimientos como, pinchar venas, introducir catéteres, cortar y suturar. No se puede llegar a un paciente ingresado y practicar con él la primera vez con procedimientos invasivos o dolorosos. Primero, hay que hacerlo con un profesor que les acompañe y  que tenga las competencias de enfermero, para que les ayude a adquirir progresivamente sus propias  competencias”.

“Cuarenta años como formación profesional”


¿En estos 40 años cómo ha sido este procedimiento? “Siempre se ha hecho con profesionales del área de Enfermería. Un enfermero enseña a un enfermero, un cirujano a un cirujano. No al contrario a un enfermero no lo va a formar un cirujano, ni a la inversa. Hace falta una estructura de recursos humanos en  cada área de conocimientos, para que el alumno se prepare en su facultad en prácticas de simulación y después en el centro sanitario correspondiente con los propios profesores. Todo el sistema, los hospitales y  los centros sanitarios están al servicio de la formación. Así lo dice la legislación. Todos son espacios universitarios”.

¿Qué problema específico tenemos en nuestra universidad? “En nuestro centro académico se jubilan muchos profesores del área de enfermería y no se cubren las plazas. Supongo que de igual forma que en otras facultades pero hablo de esta, que es la que conozco. Al no cubrirse las vacantes, se produce un déficit de profesorado para realizar la docencia con garantía y por ello es necesario que se contraten docentes para la normal renovación por jubilación y ceses. De la misma forma cuando se quiere emplear, los sistemas de contratación son lentos y, yo los veo, muy burocratizados.  Al final  se quiere pedir  al alumno que vaya a hacer prácticas a una  empresa externa con el personal que trabaja en ellas sin profesorado suficiente. Desde mi perspectiva es una ruptura del modelo de formación. Las prácticas clínicas  no pueden ser externas”.

¿Cuál es el efecto que produce esta propuesta en los futuros enfermeros? “Si la enseñanza se plantea así, se enfrentan dos modelos. Uno, en el que se deja al alumno solo para que se forme en una empresa. El otro, el de siempre, en el que bien guiado por un profesor, profesional de la materia, se le da la mano y se le dirige en el proceso de adquirir las habilidades, destrezas, conocimientos, aptitudes y actitudes para atender a una persona con seguridad clínica. No es lo mismo tener gente a la que vas a atender haciéndole punciones y técnicas en situaciones de enfermedad sin una preparación adecuada previa. En Ciencias de la Salud la gente puede morirse si estos procedimientos fallan”.

“La escasez de docentes pone en peligro la calidad de la formación”


¿Cómo se insertan en el mercado laboral los enfermeros? “En España la entrada de los universitarios en el puesto de trabajo es progresiva. Muchos se contratan como alumnos en prácticas. Los enfermeros cuando terminan sus estudios, automáticamente, pasan a tener todas las competencias y a ejercer la profesión con pacientes de verdad. No tienen a nadie al lado que les tutele porque salen perfectamente preparados. Eso no ocurre en otras profesiones. Los abogados tienen que hacer másteres, lo médicos tienen que hacer el MIR y van poco a poco formándose con sus compañeros para incorporar los conocimientos y adquirir todas las competencias adicionales a los cuatro años de carrera. El enfermero está preparado desde que termina para atender a cualquier afectado. La administración sanitaria le exige que sea capaz de cuidar a sus pacientes, de detectar complicaciones y resolver las urgencias que se presenten. No existe un modelo de integración parcial y progresivo con la especialización.  La gente debe saber que sus enfermeros están adecuadamente formados y capacitados para atenderle desde el primer día y que está protegida. Eso es lo que ha ocurrido hasta ahora con los graduados de la ULL”.

¿Dónde surge el problema?  “Si se jubilan treinta docentes y no se cubren los puestos vacíos, la propuesta es que se vayan a hacer prácticas en empresas fuera de nuestra institución. La formación no se puede garantizar de igual manera como venimos haciéndolo. No conseguimos que esas personas puedan dar esa práctica enfermera con las mismas competencias. Los perdemos de vista y la cadena de formación se rompe. No sabemos a ciencia cierta de qué forma están absorbiendo los conocimientos”.

Pero, terminan de igual manera. Suponemos… “La universidad los puede aprobar de la misma forma. Dentro de los rangos y los estándares de las autoridades será correcto. Yo soy un profesional de enfermería con 40 años formando, enseñando y evaluando enfermeros y digo que el nivel de calidad y las garantías, que damos a los ciudadanos, no se puede perder por arriesgar la formación de esta manera”.

¿Cómo resume estos 40 años de práctica enfermera universitaria? “La situación ha sido de constante evolución y de continua lucha, esfuerzo y trabajo. El actual es el modelo de formación por excelencia porque, ha demostrado a través de todos estos años que, es el que funciona. No se va a perder porque se pretenda hacer más del 50 % de la práctica, que pertenece a su formación universitaria, con tutores externos que van a colaborar”.

“Los enfermeros españoles pueden trabajar en cualquier parte del mundo”


¿Cuál es el plan para que se resuelva este problema? “Van a tener que poner los profesores que necesitamos. Iremos por la vía que tengamos que ir para reclamar esta dotación docente. Ni el Gobierno de Canarias, si es su competencia, ni los gestores de esta universidad a nivel de profesorado y de rectorado pueden permitirse el lujo de restringir dotación de instructores en un tema de necesidad de los alumnos. Hay profesiones que nunca han tenido prácticas externas. Bolonia apostó porque sería bueno hacerlas. Los enfermeros llevamos 100 años haciéndolas a nivel clínico. Primero de simulación con robots, aparatos e incluso muñecos. Después prácticas progresivas con un profesor al lado y en un centro clínico colaborando en el cuidado de los pacientes”.

¿De quién es la responsabilidad de la formación? “Del profesorado. Los estudiantes se matriculan para aprender una profesión de calidad y poder incorporarse al mercado laboral en condiciones óptimas como lo han hecho hasta ahora. Ese es el modelo de siempre y el que las directivas  europeas obligan a tener porque es una profesión regulada y tienen que formarse con los mismos indicadores de todo el continente. Son unos criterios  que les permiten a los enfermeros españoles estar preparados para trabajar en otro país de la Unión e incluso del mundo porque es perfectamente homologable”.

¿Cuál es el principal objetivo? “Conseguir que no cambien el sistema formativo. No pueden variar el modelo de una universidad concreta, la forma de preparar a esas personas, ni compararlo con otros estudios que no tienen regulación europea.  Después de 40 años en la universidad se ha avanzado mucho y tenemos que exigir que las cosas se hagan bien. Ya podemos acceder al máximo nivel de investigación. No podemos retroceder”.

Estudiante de Periodismo en la Universidad de La Laguna. Humana y defectuosa como cualquiera, soñadora y luchadora, fiel a mis convicciones y leal a mí misma. Creo en lo que quiero y persigo mis metas hasta el cansancio; no me entrego fácilmente porque me encantan los retos.

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